La diputada Kenia López Rabadán, en su calidad de presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, estableció este viernes una correlación directa entre la seguridad pública y la viabilidad del engranaje comercial de México. Durante su intervención en la 11.ª Convención de Industriales de Jalisco, celebrada en Puerto Vallarta, la legisladora subrayó que la crisis de inseguridad actual proyecta consecuencias fiscales y financieras que impactarán directamente el ingreso per cápita de los ciudadanos si no se atiende con rigor institucional.
El pronunciamiento surge como respuesta técnica a las advertencias emitidas por el Ejecutivo de Estados Unidos, Donald Trump, respecto a la gestión fronteriza y el combate al narcotráfico. López Rabadán enfatizó que México no es una entidad aislada, sino un componente sistémico del comercio regional que requiere estabilidad para mantener el flujo de inversión extranjera directa y la instalación de nuevas plantas productivas en territorio nacional.
La soberanía, definida desde la tribuna como el poder supremo de un Estado para gobernarse sin interferencia externa, fue vinculada por la diputada a la capacidad de las instituciones para garantizar el derecho a la vida y el libre tránsito. Bajo esta premisa, la legisladora argumentó que una nación cuya dinámica económica depende de la permisividad del crimen organizado pierde, de facto, su autonomía operativa frente al concierto internacional.
En el ámbito macroeconómico, López Rabadán alertó que la falta de un entorno seguro inhibe la productividad y eleva los costos operativos de los empleadores. Este fenómeno genera una distorsión en el mercado laboral que frena el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) proyectado para el presente ciclo fiscal. La propuesta central radica en fortalecer el Estado de Derecho como mecanismo de defensa ante presiones externas de carácter transaccional.
La presidenta de la Mesa Directiva hizo un llamado a la sociedad civil y a los organismos gubernamentales para consolidar una soberanía que sea sinónimo de seguridad ciudadana. El objetivo es transitar de una dependencia delictiva hacia una autonomía basada en el trabajo formal y el cumplimiento de metas de productividad. Esta estrategia, según la legisladora, es la única ruta para neutralizar las amenazas de sanciones comerciales provenientes del exterior.
Asimismo, se destacó que la seriedad institucional implica priorizar la lucha contra el narcotráfico en la agenda binacional. Ignorar la problemática o minimizar los amagos externos podría derivar en cierres de mercados clave para las exportaciones mexicanas. Por ello, la Cámara de Diputados se posiciona como el espacio para legislar presupuestos que robustezcan la inteligencia financiera y operativa contra los grupos delictivos.
La jornada en Jalisco concluyó con el compromiso de la Cámara de Diputados para trabajar en políticas públicas que blinden la soberanía nacional a través de resultados cuantificables en materia de seguridad. La meta es garantizar que los empresarios puedan operar bajo condiciones de certeza jurídica y física, elementos indispensables para que México se mantenga competitivo en el escenario global de 2026.